Con sus altas torres, sus tejados cónicos y su encantador medievalismo, este sobrecogedor castillo victoriano ubicado en la ladera de una montaña a las afueras de Cardiff en una mezcla de enclave romántico y delicado santuario.Visita el interior y no te decepcionará. Su estilo gótico-victoriano avivará tu sentimiento de que es un perfecto y tranquilo paraíso. Ahondando en su más reciente historia, descubrirás que sufrió una reforma exhaustiva en 1870 a cargo del tercer marqués de Bute, pero este hecho no cambia en absoluto la percepción. El marqués de Bute, John Patrick Crichton-Stuart, fue el hombre más rico de la época victoriana.
Su tranquila apariencia es, en realidad, una ilusión. La historia del castillo de Coch va mucho más allá de su restauración durante el siglo XIX. Sus cimientos de piedra del siglo XIII han visto guerras y guerreros, intrigas, magia y angustia.
A finales del siglo XIII los normandos, en guerra contra los lores galeses dirigidos por el carismático Llewellyn ab Gruffydd, tomaron el castillo, y el lord normando de Glamorgan, Gilbert de Clare, mandó a reforzar el castillo.
Éste es el escenario para presentar a nuestro primer espectro: según las costumbre de la época, una aristócrata de la casa de Clare, de nombre Matilda, se dedicaba con entusiasmo a la casa. Montada en su caballo por los bosques de los aledaños del castillo, persiguiendo sin cesar jabalíes, ciervos o cualquier presa que pudiera suponer un futuro banquete. La dama era famosa por sus virtudes como cazadora y le apasionaba esta actividad. La leyenda dice que en su lecho de muerte rezó para que se le permitiera dedicarse a la caza en su amado bosque por toda la eternidad en lugar de ir al cielo. Parece que su deseo le fue concedido, puesto que los lugareños afirman escuchar escuchar, desde hace años, el estruendo de una cacería desbocada por los bosques durante la oscuridad de la noche. En algunos de los avistamientos se ha visto a una mujer liderando la cacería. Por este hecho, en la localidad, se la conoce como Maallt-y-Nos, Matilda de la noche.
En el siglo XVII, durante la Guerra Civil inglesa, las proximidades del castillo de Cardiff fueron ocupadas por los Herberts, uan poderosa familia monárquica. De hecho, durante el verano de 1645, el rey Calos I se refugió en Coch. Fue durante este periodo cuando un caballero monárquico, miembro del ejército del rey, ocultó un enorme botín en un cuarto subterráneo del castillo, con la intención de volver por él tras la guerra. Pero el destino jugó con el caballero, que murió mientras huía del lugar a causa de la explosión de un cañón. El fantasma de este caballero ronda hoy el castillo, atrapado en su eterna búsqueda.
Los 200 años anteriores a la restauración que el marqués de Bute realizó durante el siglo XIX el castillo se mantuvo abandonado y en ruinas. Los lugareños campaban a sus bosques por los terrenos de Coch recolectando comida y cazando en los bosques. Aquí es donde encontramos al último fantasma del castillo de Coch: Dame Griffiths.
En los aledaños del castillo hay un oscuro estanque del que se dice que no tiene fondo y que parece anunciar un presagio. Dame Griffiths tenía un hijo pequeño, que se adentró en el bosque mientras jugaba. Preocupada por la tardanza de su hijo fue en su busca y encontró evidencias de que este había caído al estanque. Nunca se encontró el cuerpo. Dame Griffiths nunca consiguió superarlo y al poco tiempo murió, desconsolada.
Actualmente su fantasma, una melancólica y blanca figura, ronda por el castillo, angustiada por la pérdida. Se la ve con bastante frecuencia. Se cuenta que tras la muerte del tercer marqués de Bute, su esposa, Lady Bute, amaba tanto el castillo de Coch que decidió quedarse en él. Las continuas apariciones del castillo y en los bosques de los alrededores de esta trágica figura de la mujer de blanco resultaron una prueba demasiado dura para Lady Bute y transcurrido el tiempo abandonó el castillo.
¿Descansará alguna vez el fantasma de Dame Griffiths mientras el cuerpo de su amado hijo permanezca sumergido en su acuática y anónima sepultura?
